¿Por qué celebramos el 8 de marzo?

La idea de un día internacional de la mujer surgió a finales del siglo XIX en Estados Unidos, la primera celebración se realizó en 1911. Y aunque existen distintas versiones sobre los orígenes de la celebración de este día, la historia más conocida y aceptada, hace referencia a una huelga protagonizada por las mujeres que trabajaban en una fábrica textil estadounidense que fueron encerradas en los talleres para que no acudieran a la huelga y, como consecuencia de un incendio que se produjo, murieron.

 Paulatinamente se fue haciendo extensivo a Europa y al resto del mundo, todo ello en el contexto de la I Guerra Mundial, por ello podemos entender que el Día Internacional de la Mujer surge para luchar a favor del sufragio femenino, para mejorar las condiciones laborales de las trabajadoras y en contra de la guerra.

Con el paso del tiempo se va haciendo evidente la necesidad de aglutinar y simbolizar en un día la lucha por la consecución de los mismos derechos que tenían los hombres, es decir, derecho a trabajar fuera del hogar, derecho al voto, derecho a la salud, derecho a la educación, etc.

En España, llega años más tarde, concretamente en 1976,  año en que las Naciones Unidas celebró por primera vez el 8 de marzo como el Día Internacional de la Mujer,  las mujeres también reivindicaron la celebración de este día al objeto de que sirviera para constatar sus derechos y a la vez denunciar todas las situaciones de discriminación.

El 8 de marzo es el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER, un día en el que mujeres y hombres de todos los continentes, superando sus diferencias de carácter étnico, lingüístico, culturales, etc., se unen para celebrar y conmemorar este Día, y con ello vivimos una tradición con más de un siglo de lucha en pro de la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.